Los españoles somos pocos productivos, han dicho siempre los extranjeros. Y viendo nuestra evolución económica y la tasa de paro de este país, puede que no les falte razón, pero al menos, nadie nos negará que somos únicos para personalizar cada cosa que tenemos. Si no, sólo hay que ver la cantidad de chuminadas que acumula el españolito de a pie en su coche: el perrito cabezón, los dados colganderos, el volante de Ferrari o la pegatina del toro de Osborne. Y acorde con los tiempos, est [...]