Para muchas personas las inversiones en Internet siguen estando eminentemente vinculadas a la capacidad de contratar servicios externos especializados como condición sine-qua-non para tener éxito en un negocio online. Sin embargo y aunque es cierto que a mayor nivel de especialización mejores resultados, también es una realidad que la primera fase de las inversiones en Internet, deben ser realizadas por los emprendedores.
Sólo adoptando el emprendimiento como sinónimo de eficiencia, competitividad, productividad y valor agregado, se abrirán las puertas del planeta y nos mostrarán las infinitas posibilidades que, para las marcas con presencia online, subyacen en la red.
La globalidad adquiere un concepto mucho más empático en este ciclo global por el que transitamos y nos sitúa ante un contexto en el que partiendo de lo local, a través e la híper segmentación, se llega a un escenario a nivel global en el que las limitaciones están únicamente evaluadas en términos de compromiso y vinculación total con el ecosistema que es hoy Internet, las posibilidades para los que piensen iniciar un negocio online, aumentar su presencia en red o “invertir” sus recursos en el éxito empresarial, son ilimitadas.
La clave radica en tomar conciencia que estamos ante un modelo productivo para el que los recursos pecuniarios, le poder del capital, no desplaza al punto de partida en el que la calidad y el compromiso, son requisitos excluyentes.
14 junio, 2011 por bryoni


