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Si estás fascinada por el poder y el misterio que envuelve las cartas del tarot, y quieres saber más acerca de sus orígenes, ¡esta es la sección para ti!

Origen de las cartas del tarot
Las cartas del tarot son un tipo de cartas de juego que se difundieron en Europa hacia el final de la edad media y el principio del renacimiento, y algunas fuentes atribuyen sus orígenes a los nobles ricos de las cortes del norte de Italia. Tenemos datos que demuestran como al principio, estas cartas estaban relacionadas con los juegos de azar.
Sin embargo, existen diferentes teorías acerca del origen de estas cartas mágicas, así que algunos estudiosos creen que ya hace 3000 años, en China, se utilizaba este tipo de cartas; otros sostienen que la primera baraja de cartas del tarot fue creada en el territorio del moderno Méjico, por manos del pueblo Azteca. Finalmente, también hay quién afirma que las cartas del tarot tienen orígenes egipcias, por su parecido con los jeroglíficos del Libro de Thoth.
Las cartas del tarot en la Edad Media
A partir del siglo XIII estas caras, cuyos orígenes siguen siendo un misterio sin resolver, empezaron a difundirse en toda Europa como cartas de juego, y sobre todo como instrumento de trabajo en los gabinetes y centros de estudios ocultos y esotéricos.
La baraja del tarot está hoy compuesta por 22 Arcanos Mayores, cuya simbología estaría vinculada con la cultura italiana, y 56 Arcanos Menores, que tienen muchos elementos de tradición árabe. Sin embargo, no está claro si cuando las cartas empezaron a difundirse en Europa, la baraja se componía ya de 78 cartas, o si la fusión de Arcanos Mayores y Arcanos Menores ocurrió más tarde.
Evolución de las cartas del Tarot
Desde sus orígenes hasta hoy, las cartas del tarot han sufrido múltiples modificaciones, que han afectado tanto a las imágenes como a la simbología. La primera baraja modificada que se hizo muy popular fue la que se llama Tarot de Marsella. A partir de ahí, se crearon diferentes barajas para usos exclusivamente esotéricos, y cada una de ellas reflejaba algo de la personalidad y de las creencias de su autor. Por ejemplo, Arthur Edward Waite estableció una conexión entre los 22 Arcanos Mayores y los 22 caminos del Árbol de la Vida; sustituyó entre el número VIII de la Justicia y el número XI de la Fuerza, y transformó El Enamorado en la carta de Los Amantes.
Si nos paramos a observar las cartas del tarot, nos podemos dar cuenta de que su simbología es universal, que traspasa fronteras culturales, políticas y sociales. Es justo gracias a esta universalidad simbólica que el Tarot es hoy, después de miles de años desde su creación, una práctica difundida y conocida en todo el mundo.
18 abril, 2011 por AstroB

