Qué deberías saber sobre los créditos rápidos

Estos últimos años nos han probado que la economía mundial es un organismo vivo al que hay que nutrir y cuidar a fin de que no enferme, sin agobiarlo más de lo debido y sin que contraiga ninguna infección. Los tiempos recientes han probado que esa falta de flujo monetario al cerrarse el grifo crediticio desmonta, como castillo de cartas, el sistema de finanzas.

Esta clase de créditos, son conocidos en gran medida por la urgencia con la que se otorgan, su facilidad y flexibilidad, lo que hace que una persona pueda solucionar una situación económica de la que no sabe de qué forma salir, en pocos minutos.  En el momento en que se admite tu petición, puedes tener el dinero en tu cuenta en menos de un par de días y si cuentas con la fortuna de que el banco que empleas, está vinculado al banco de la entidad que lo pidas, ni siquiera tendrás que aguardar quince minutos, ya que el traspaso será casi instantáneo.

Esta clase de prestamos personales online se pueden solicitar en solo ciertas entidades o bien cajas, con lo que es más frecuente recurrir a Internet para esto. En contraste a los préstamos usuales, estos pequeños créditos son considerablemente más alcanzables y simples de abonar. Los miniprestamos se pueden solicitar en las páginas de las entidades que se dedican a entregar esta clase de créditos personales.  Algunas veces esta información que encontramos en Internet suele ser bastante resumida, por lo que la mejor manera de solucionarlo es preguntar en persona que es lo que necesitamos realmente a la hora de pedir o solicitar un préstamo personal de este tipo.

Si necesitamos solicitar un préstamo por cualquier motivo y decidimos iniciar nuestra búsqueda en Internet, nos daremos cuenta que toda la información que podemos encontrar ahí se encuentra clasificada bajo una serie de nombres diferentes. Encontraremos por ejemplo muchos nombres comerciales como créditos al estudio, créditos para reformas, créditos para un coche, prestamos al consumo etc. Pero lo que no tenemos en cuenta, es que todos estos tipos de prestamos entran en la categoría de “créditos personales”

Requerimos un préstamo personal normalmente cuando necesitamos financiar sin avales una determinada necesidad en un momento en concreto. Lo ideal sería tener el dinero que se necesita para afrontar ese gasto, ahorrado con anticipación, pero de no ser así, podemos recurrir a sitios como este dónde un préstamo personal puede ser la tabla de salvación que muchas personas necesitan. Estas necesidades pueden variar, pudiendo ser desde la compra de un coche, un viaje que se tenga que realizar, la necesidad de pagar por unos estudios ya sea en el extranjero o en el país para obtener un master o postgrado, la compra de nuevos muebles para el hogar o el tener que realizar algunas reformas en casa, en fin, la lista puede llegar a ser muy larga.

Generalmente este tipo de créditos rápidos no suelen ser de mucha cantidad de dinero, y son normalmente concedidos por entidades financieras previa presentación de garantías personales por parte del interesado en obtenerlo. El plazo que se estipula para la devolución total del dinero mas los intereses cargados por el servicio suele ser entre uno y cinco años. Las entidades financieras suelen ofrecer la cantidad máxima que pueden prestar al cliente dependiendo de las garantías que este presente y normalmente estos prestamos oscilan entre los 3000 y los 30000 euros.

Los tramites para conseguir un préstamo personal son menos engorrosos que los tramites para conseguir otros tipos de créditos rápidos, como por ejemplo, un préstamo hipotecario. En algunas ocasiones el tramite puede llegar a ser tan sencillo que se puede disponer del dinero que se necesita en un plazo de dos días útiles.

Debido a algunas circunstancias particulares, la necesidad de presentar un aval para conseguir el préstamo puede aparecer. Un avalista es la persona que con su firma en el contrato de préstamo, adquiere el compromiso de hacerse cargo del pago total de la deuda en el caso que la persona que lo esta solicitando no pueda cumplir con las cuotas mensuales. Esto normalmente es requerido por las entidades financieras cuando la persona que esta solicitando el préstamo no puede presentar garantías que satisfagan a la entidad.

El termino “préstamos personales” automáticamente nos hace pensar que es un tipo de préstamo solamente disponible para personas, pero no es así. Este tipo de prestamos también se pueden conceder a empresas o personas jurídicas. El termino personal se refiere a que el tipo de garantía que se presenta para poder obtenerlo es personal. En el caso de las empresas solicitando este tipo de servicios, normalmente es porque necesitan realizar alguna inversión a corto plazo y carecen del capital con que hacerlo.

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