Por Markarte, hace 5 meses y 14 días

El reconocimiento facial y la realidad aumentada al servicio del marketing digital


Dos términos de moda que últimamente se escuchan muchísimo en la prensa. Pero, ¿qué son realmente? Y lo que es más importante para nosotros, ¿qué aplicación podemos darle en marketing?

 

El reconocimiento facial es una aplicación dirigida por ordenador para identificar automáticamente a una persona sobre una imagen.

 

La realidad aumentada es el término para definir una visión de un entorno físico en el mundo real, cuyos elementos se combinan con elementos virtuales para la creación de una realidad mixta a tiempo real. Consiste en un conjunto de dispositivos que añaden información virtual a la información física ya existente.

 

¿Cómo podemos aplicar estos dos avances tecnológicos en una campaña de marketing digital?

 

Pues muy sencillo. Por ejemplo, instalando una pantalla con las características necesarias para el reconocimiento facial (con la aplicación, cámara, etc.) El ordenador/pantalla puede identificar si la persona que está delante es hombre o mujer, además de si es joven, adulto o maduro. Asimismo, también puede calcular cuánto tiempo ha permanecido delante de la pantalla. Esta acción es fundamental para obtener estadísticas para las marcas: preferencia de los productos por sexo y/o edad, nivel de atracción de un anuncio, etc.

 

Imagine que instala en su punto de venta o en un evento, un «kiosko» formado por dos pantallas y cartelería de un producto. La publicidad estática es importante y comunicativa, pero ¿qué diría si el ordenador reconoce que la persona que se acerca a la pantalla es hombre o mujer, y la pantalla adjunta lanza un anuncio específico para ese target? Esta publicidad dinámica es mucho más comunicativa, visual y directa al target. En Markarte, agencia de marketing y comunicación, pensamos que esto es micromarketing, es decir, anuncios totalmente personalizados.

 

Otra aplicación del reconocimiento facial sería instalar en un escaparate de una tienda una pantalla que detecte movimiento. Cuando una persona pase por delante, la pantalla puede emitir un sonido, una imagen, una promoción de descuento que haga que ese transeúnte muestre interés o incluso entre en la tienda.

 

Con respecto a la realidad aumentada, qué les parece si una agencia de viajes instala una pantalla en su punto de venta para que las personas que están esperando puedan entretenerse viéndose en los distintos destinos turísticos posibles, es decir, que la cámara detecte a las personas que están delante de la pantalla y ofrezca su imagen pero con una realidad distinta, aumentada, con las pirámides de Egipto o las playas de la Riviera Maya. Una publicidad interesante, ¿verdad?

 

También podríamos lazar una campaña para interactuar con los clientes potenciales. Imagine que al posible cliente le hacemos llegar un cupón con una marca determinada, a través de buzoneo, publicidad en prensa, etc. y le decimos que sólo podrá saber su descuento o promoción si se acerca a un punto de venta donde haya una pantalla. Exponiendo el cupón delante de la pantalla, obtendrá, de forma aleatoria, su promoción.  Con esta acción se genera expectativa, imagen de marca y la posibilidad de acercamiento a un punto de venta para una posible compra.

 

 

La creatividad de las campañas para aplicar el reconocimiento facial o la realidad aumentada es infinita. Sólo hay que pensar cuál es el objetivo que se pretende obtener y desarrollar las acciones adecuadas para ello.  

Jonás Vilbazo, director de marketing de Markarte, nos comenta que «las agencias tenemos que asimilar este nuevo desarrollo tecnológico y tenerlo en cuenta en todas las campañas que desarrollemos como un  elemento más, como un medio más para llegar a nuestros clientes».

Por Markarte, hace 7 meses y 19 días

El 95% de las pymes españolas dispone de acceso a Internet, aunque sólo el 57,5% dispone de web


Así se desprende de los últimos datos publicados por el Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información a través de su informe 'La Sociedad en Red'.

Especialmente destacable es el creciente uso de Internet para acceder a servicios de preventa o postventa, así como para observar el comportamiento del mercado.

Si cada vez se compra o se investiga más en internet, no se entiende que sólo el 57,5% de las empresas con acceso a internet dispongan de web propia. En las pequeñas empresas, por primera vez, más de la mitad tienen página web (54,1%), mientras que en el caso de las medianas, la cifra supera el 72%.

Finalmente, destacar que el número de compañías que utilizan Internet para comprar continúa siendo superior al de las empresas preparadas para vender por este canal.

Este informe demuestra la importancia de tener una web propia. Cada vez más, los clientes potenciales buscan sus necesidades en internet y por eso toda empresa, independientemente de su tamaño, debería estar en internet. En momentos de crisis, no podemos permitirnos el lujo de que un posible cliente quiera comprar y no nos encuentre.

Existen diversas formas de estar en internet:

·         Web informativa muy sencilla

·         Web dinámica que interactúa con los clientes

·         Web comercial, que facilita la venta a través de su tienda on-line

·         Presencia a través de directorios y de noticias publicadas en distintos medios on-line

·         Posicionamiento web, con optimización a través de palabras clave, títulos y descripciones de página, enlaces a otras páginas, etc.

·         Comunicación mediante la utilización de blogs y redes sociales.

·         Publicidad, a través de google adds, banners, intercambio de links, etc. 

Desde Markarte, agencia de marketing y comunicación, siempre insistimos en la necesidad de coordinar todas estas posibilidades, para conseguir el objetivo definido en el plan de empresa de cada año.  «Sabiendo lo que queremos, sabremos definir las acciones necesarias para conseguirlo» dice Pilar Esteban, directora de Markarte (www.markarte.net ).

Asimismo, si eres una pequeña empresa, no es necesario que empieces con una inversión muy elevada. Una pequeña web informativa, así como presencia en directorios, sería suficiente. Poco a poco, en la medida que se vaya rentabilizando la inversión, se podría ir mejorando la web, tanto desde el punto de vista de funcionamiento y diseño, como de posicionamiento y presencia en internet.