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Entre las amenazas de recesión estadounidense y un dólar que perdió sobrada fuerza ante el imparable euro, el turista norteamericano podría declararse pronto como una especie en extinción en Francia.
Sin dudas, la crisis económica de la mayor potencia del mundo, que insta a la población a convertirse en máquinas de hacer dinero, impide ahora tomar un respiro y disfrutar de los placeres brindados por la industria sin chimeneas en la nación gala.
De acuerdo con la oficina de Turismo de París, en enero se registró una baja de visitantes estadounidenses de un 14 por ciento.
Pero este descenso, que reportó su mayor crisis en 2003, retornó desde junio pasado cuando se registró una disminución de un 11,8 por ciento.
Para la generalidad de 2007, 1,5 millones de turistas norteamericanos menos vinieron a Francia, lo cual representó un decline de un 5,5 por ciento.
Esta cifra seguirá fija o en franca bajada si se tienen en cuenta los datos de The Conference Board, los cuales reportaron un desplome récord en la confianza de los consumidores de Estados Unidos y un pesimismo marcado para los meses que se avecinan.
Para el director de la Oficina de Turismo de París, Paul Roll, la disminución es inevitable porque el turismo como actividad cíclica va ligado a la situación económica.
No obstante, el directivo aclara que luego de la baja considerable de los estadounidenses en 2003, vinculada con la oposición de Francia a la guerra en Iraq, el sector está preparado para asumir estas eventualidades, sobre todo los hoteles.
Los chinos, los coreanos, los rusos y los indios, que antes eran mínimos, compensan ahora esta reducción, señala.
El 2007 fue un año muy beneficioso para el sector en Francia, que una vez más ocupó el primer lugar de los países receptores de turismo en el mundo.
Alrededor de 81,1 millón de visitantes registró la nación gala en 2007, cifra en la que tuvo un peso importante la Copa Mundial de Rugby.
Para el sector hotelero el incremento fue de un 2,6 por ciento, con una mayor afluencia en la región parisiense (París e Ile de France).
Los sitios más visitados en esta capital fueron el museo del Louvre, la torre Eiffel, la catedral de Notre Dame y el Arco del Triunfo.
Entre las amenazas de recesión estadounidense y un dólar que perdió sobrada fuerza ante el imparable euro, el turista norteamericano podría declararse pronto como una especie en extinción en Francia.
Sin dudas, la crisis económica de la mayor potencia del mundo, que insta a la población a convertirse en máquinas de hacer dinero, impide ahora tomar un respiro y disfrutar de los placeres brindados por la industria sin chimeneas en la nación gala.
De acuerdo con la oficina de Turismo de París, en enero se registró una baja de visitantes estadounidenses de un 14 por ciento.
Pero este descenso, que reportó su mayor crisis en 2003, retornó desde junio pasado cuando se registró una disminución de un 11,8 por ciento.
Para la generalidad de 2007, 1,5 millones de turistas norteamericanos menos vinieron a Francia, lo cual representó un decline de un 5,5 por ciento.
Esta cifra seguirá fija o en franca bajada si se tienen en cuenta los datos de The Conference Board, los cuales reportaron un desplome récord en la confianza de los consumidores de Estados Unidos y un pesimismo marcado para los meses que se avecinan.
Para el director de la Oficina de Turismo de París, Paul Roll, la disminución es inevitable porque el turismo como actividad cíclica va ligado a la situación económica.
No obstante, el directivo aclara que luego de la baja considerable de los estadounidenses en 2003, vinculada con la oposición de Francia a la guerra en Iraq, el sector está preparado para asumir estas eventualidades, sobre todo los hoteles.
Los chinos, los coreanos, los rusos y los indios, que antes eran mínimos, compensan ahora esta reducción, señala.
El 2007 fue un año muy beneficioso para el sector en Francia, que una vez más ocupó el primer lugar de los países receptores de turismo en el mundo.
Alrededor de 81,1 millón de visitantes registró la nación gala en 2007, cifra en la que tuvo un peso importante la Copa Mundial de Rugby.
Para el sector hotelero el incremento fue de un 2,6 por ciento, con una mayor afluencia en la región parisiense (París e Ile de France).
Los sitios más visitados en esta capital fueron el museo del Louvre, la torre Eiffel, la catedral de Notre Dame y el Arco del Triunfo.
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- Turismo estadounidense: En extinción en Francia
3 abril, 2008 por Canal tematico